La semana pasada, la comunidad claretiana celebró la fiesta de nuestro padre fundador san Antonio María Claret (24 de octubre). ¿Cómo se celebra a un hombre que continúa inspirando a hombres y mujeres alrededor del mundo? Los claretianos estamos presentes en 65 países, y nuestra presencia sigue creciendo con más de 3,000 hombres y 1500 mujeres religiosas sirviendo a más de un millón de personas alrededor del mundo.

En nuestra tradición acostumbramos celebrar a los santos el día de su aniversario de muerte, sin embargo aquí en la delegación Indonesia-Timor Leste (una delegación es una mini provincia), celebramos la vida de Claret todo el mes de octubre en nuestros seminarios/casas de formación.

Es imposible  seguir a san Antonio María Claret por sólo un día, especialmente cuando el solía decir, “usen todos los medios posibles para promover el amor de Dios”. Así que usamos “todos los medios posibles” que conformaron todos nuestros sentidos, desde la vista al sonido y, del sentido del tacto hasta el olor y el sabor de una verdadera celebración.

Llevamos a cabo varias competencias deportivas. Comenzamos jugando voleibol, los seminaristas son muy buenos jugándolo.  La forma de jugar voleibol aquí es muy particular pues está permitido patear la pelota. Como la superficie es muy dura, desnivelada y a veces hasta con piedras, uno no puede clavarse a salvar la pelota, sin embargo sí se puede patear, de esta manera se puede recuperar un tiro clavado.  También jugamos basquetbol, y aunque este no es un deporte común en Indonesia, nuestros hermanos en Timor-Leste jugaron muy bien. Después de 25-30 minutos, el marcador era 14-14, lo que quiere decir que necesitamos practicar más. También jugamos varios juegos de futsall, una mini versión de fútbol que se juega en un espacio aproximadamente del tamaño de una cancha de basquetbol. Las anotaciones se hacen cuando la pelota pega en el poste de la portería, no cuando entra a la portería.  Por supuesto también jugamos fútbol, y por primera vez en 3 años, los estudiantes de teología le ganaron a los pre-novicios, 2-0. Este día fue un día lleno de alegría para todos en el Seminario Claretiano de teología.

Nuestros sentidos estuvieron aún más comprometidos con las competencias de Claret Idol que se llevaron a cabo durante un mes. Algunos estudiantes tocaron música, otros hicieron obras de teatro, y como estamos en Indonesia, todos cantaron, hasta yo. Canté una canción de los Beatles basada en la Magnificat de Nuestra Señora, “Let it be”. ¡Los hermanos  estuvieron cantando esta canción por varios días! Al final del mes, se coronaron a los individuos y equipos ganadores. Mi equipo no probó el sabor de la victoria, pero hicimos lo mejor para contribuir a la celebración.

Durante todo el mes celebramos con oraciones especiales y lecturas sobre la vida de san Antonio María Claret. También invitamos a toda la comunidad a acompañarnos a las misas al aire libre en el santuario del Inmaculado Corazón de María. Los hermanos agudizaron su memoria con concursos y cuestionarios acerca de la vida de san Antonio María Claret, de la congregación y, en la vida de nuestros hermanos en la provincia. Estos fueron momentos en los que vivimos la palabra de Jesús, “gusten y vean qué bueno es el Señor”.

Nuestras celebraciones se extendieron a las diócesis de Kupang al ordenarse como sacerdotes cuatro de nuestros estudiantes misioneros (junto con otros 15 de la congregación SDV y la diócesis local). Celebramos la ordenación el 23 para que nuestro nuevo sacerdote pudiera ofrecer su primera misa en nuestra celebración. Más de 3 días de preparación y 500 invitados nos ayudaron a reunirnos para celebrar la vida del poco conocido (en esta parte del mundo) sacerdote y obispo español.

Como toda buena celebración, comenzamos con una misa de agradecimiento. Además de que casi todos los 130 estudiantes que están recibiendo formación estuvieron presentes (30 aspirantes, 30 postulantes, 25 novicios, 33 estudiantes de filosofía y teología de Kupang, sólo 20 estudiantes de Jogjakarta no pudieron asistir) le dimos la bienvenida a hermanas de 5 congregaciones, también a sacerdotes, estudiantes y hermanos de otras 3 congregaciones como también a varios de nuestros propios misioneros alrededor de la isla Timor.

 Después de la misa la celebración eucarística se tornó en un festín indonesio con muchas comidas tradicionales que ahora son mis favoritas, arroz local (nasi), fideos fritos (nasi goring), vegetales locales (sayur), brocheta de carne (sate), puerco rostizado recién hecho (criamos nuestros propios puercos), pescado asado (ikan goreng), chips de yuca (krupuk) y mi favorito Ice Buah (Is buah-una bebida dulce con mucha fruta picada).

Ninguno de los sentidos se ignoró, sin embargo para asegurarnos que esta era una celebración meramente indonesia, los hermanos tomaron turnos para cantar y tocar música antes de que el DJ tocara música local para que bailaran los jóvenes. Algo que me gusta mucho de Indonesia es que hay tantos bailes en grupo que uno no tiene por qué preocuparse por buscar un compañero de baile, todos bailan juntos, y si no sabes cómo bailar alguien te enseña, todos son incluidos… creo que san Antonio habría aprobado esto, aunque él no hubiera comido tanto como lo hicimos nosotros (él era muy sencillo con su comida).

Aprendí un poco más de san Antonio María Claret este mes. Aprendí más de la Palabra de Dios, especialmente, a seguir a san Antonio. Para seguir a Jesús debemos usar todo nuestro ser y todos nuestros sentidos. Es verdad que uno no puede celebrar así todos los días, y algunas personas nunca llegan a hacerlo, y por esa razón es nuestra misión como misioneros, traer la celebración y el amor de la Palabra de Dios para que lo puedan ver, oler y probar, y que puedan sentirlo al tocarlo y ser tocados por Él.

 

 
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