Santos de marzo
7 de marzo. Santas Perpetua y Felicitas. 
Fueron dos mujeres jóvenes de los primeros tiempos del cristianismo. Una era rica y la otra era su sierva, de dos razas distintas. Vivieron y murieron juntas como mártires por su fe, cuando todas las distinciones de origen y clase social habían quedado eliminadas por su fe común en el Dios y Padre de todos. Su ejemplo estuvo siempre muy presente en las comunidades de África.
Tu turno
¿Hay diferencias por clase social o poder económico en tu comunidad? ¿Hay separaciones por razones de origen étnico o de nacionalidad?
17 de marzo. San Patricio.
La fiesta de este santo se celebra tanto en Irlanda como en las ciudades de Estados Unidos que tienen población de origen irlandés. De origen inglés, Patricio llevó la fe a Irlanda que en aquel momento seguía religiones paganas y cultos a diversos dioses. Patricio nos legó un profundo amor a Jesucristo y una oración bellísima en la que pide a Cristo que esté delante, detrás y presente en absolutamente todos los momentos del día.
Tu turno
¿Eres consciente de la presencia de Cristo en tu vida? ¿A dónde piensas que te conduce tu amor a Cristo? ¿Qué te pide y qué estás dispuesto a dar?
19 de marzo. San José. 
Aunque en la Biblia no se dice mucho de José, el padre adoptivo de Jesús, sabemos lo suficiente; era un hombre justo que no quiso hacer daño a María cuando podría haberla juzgado. Tomó el riesgo de recibirla en su casa. Confió en la Palabra de Dios. Sostuvo y apoyó a la familia en silencio y fidelidad. Es patrón de la iglesia, de los trabajadores, de los sacerdotes y de una buena y santa muerte.
Tu turno
¿De qué maneras apoyas tú a tu familia en sus necesidades y problemas? ¿Qué riesgos estarías dispuesto a correr por las personas que amas?
23 de marzo. San Toribio de Mogrovejo.
Nació en España en 1538 e hizo estudios en Valladolid y Salamanca. Fue nombrado arzobispo de Lima (Perú) en 1578. Durante 25 años dirigió la Arquidiócesis, que comprendía desde Panamá al Río de la Plata. Fue el gran organizador de la Iglesia americana, así como un gran pastoralista. Cuando a la gente no le gustaban los cambios, solía decir que Jesús no dijo que fuera la costumbre, sino la verdad. Recorrió la inmensa diócesis a caballo varias veces y aprendió lenguas indígenas para poder conversar con el pueblo.
Tu turno
¿Te cuestan mucho los cambios? ¿Ves a veces que sería necesario cambiar algo en tu vida, pero es mucho más cómodo dejarlo como está?
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